Las
cámaras digitales acercaron a toda una nueva
camada de seres humanos en el gusto por la
fotografía. No es que sea solo una moda, sino que las
cámaras analógicas, con rollo, no eran tan accesibles para todos. La compra del rollo, el revelado, el
escaneo, todo era mucho mas costoso. La
cámara digital implica una alta suma de dinero inicial para poder utilizar durante toda su vida
útil sin volver a gastar un peso.
Pero junto
con la cámara digital
nacieron los espacios virtuales para satisfacer la
sobrevaluada importancia a la
exposición personal.
El mismo circulo
vicioso de mierda que es la sociedad, acrecentó las llamadas "tribus urbanas", todas
identificables mediante la estética. No solo en términos de música, vestimenta, intereses, sino
también en poses corporales.
Algunas de estas
agrupaciones de
jóvenes se caracterizaban por mostrarse desaliñados e inocentes al mismo tiempo, con mucho brillo y
ornamentación,
completamente aniñado. Y
así nació la
carita de sorpresa con la manito en la boca. ¿Por qué? Que... eh....no pero.... ¡¡¡NO!!!! ¿POR QUÉ POR QUÉ POR QUÉ?.
Me van a sacar una foto, yo lo se, la persona lo sabe, estoy
poniéndome en una
posición y decido que esa
posición sea la de sorpresa.... una y otra y otra y otra vez. Invento una reacción que finge ser espontánea pero solo quiero que me veas así porque creo que me favorece el perfil. Es... deleznable
Al mismo tiempo, toda esta nueva cantidad de gente inmersa en la
fotografía descubrió que la
angulacion picada
favorecía la
estética. Es el culto a la
egolatría y NO LO SOPORTO MAS